Pigmentos y colorantes, dos conceptos diferentes

Pigmentos y colorantes, conceptos que a veces se confunden.

Muchas personas usan las palabras pigmentos y colorantes para referirse a la sustancia utilizada para colorear diversos materiales.
Para ser precisos, pigmentos y colorantes son sustancias diferentes, pero ambas sirven para colorear algo. Tenemos entonces un traicionero juego de palabras, ya que el pigmento puede definirse como una sustancia colorante, es decir con capacidad de colorear.
La diferencia esencial radica en que los pigmentos son insolubles o con alto grado de insolubilidad en el vehículo (parte líquida de un preparado pigmentario o pigmentado).
Por ejemplo, en el caso de una pintura, el vehículo estará constituido por la parte líquida de esta, que corresponde principalmente al disolvente (agua fundamentalmente en las pinturas “base agua”, o disolventes orgánicos tipo Xileno, Tolueno, etc., en las llamadas “base disolvente”). En un producto cementoso o de otros aglomerantes hidráulicos, el vehículo será el agua necesaria para el amasado y que parte se emplea en la reacción de hidratación del aglomerante deshidratado o fraguado.
Sin embargo, los colorantes sí son solubles en los vehículos en los que se utilizan o con los que se aplican. Así, para colorear productos alimenticios casi exclusivamente se emplean los colorantes.

Según lo anterior, para colorear una bebida se utilizarían colorantes de la lista positiva de aditivos colorantes autorizados, y bastará una leve agitación para obtener de forma permanente y homogenea el color. Sin embargo, para colorear una pintura, al ser el pigmento insoluble, será necesario un proceso de dispersión del pigmento y la utilización de aditivos que ayuden a mantenerlo en suspensión de la forma más homogénea y que proporcionen unas propiedades reológicas o de viscosidad que entre otras propiedades para la aplicación, evitan o reducen la sedimentación o separación de componentes durante el almacenaje.

Aplicación de pigmentos Easy Color

Ejemplos de aplicación de pigmentos Easy Color

Para el coloreado en masa al gusto de morteros y hormigones, lechadas de cemento o cal, yesos y escayolas, etc.

  • Por ejemplo, con un solo mortero de junteo blanco o gris podremos obtener una gama infinita de colores.
    Para lechadas, estucos y morteros muy finos, lograremos una completa dispersión del pigmento si mezclamos en molinillo tipo de café o en picadora el pigmento con una porción del mortero.
    Después será fácil mezclar esta porción con el resto del mortero quedando la pasta homogénea.
  • Llagueado de ladrillos cara vista, de piedra natural, bloques, etc.
  • Mortero para lomeras en tejados imitando el color de la teja. Para peanas de elementos diversos.
  • Soleras, hormigón impreso, hormigón pulido.
  • Prefabricados. Adoquines, tejas, bloques, piedra artificial, baldosas, etc.

Ejemplos de coloración:

Coloración de adoquines: llageado zócalo de piedra natural

Adoquín bicolor envejecido, llageado zócalo de piedra natural, bordillo jardinera y coronación zócalo en piedra artificial, mortero monocapa, mortero de junteo de baldosa cerámica, teja de hormigón envejecida y mortero para lomeras de teja.

Diversos acabados de morteros y hormigones: monocapa raspado, piedra artificial con acabado en resina

De arriba a abajo, monocapa raspado, piedra artificial con acabado en resina, piedra artificial, bloques prensados.

Ejemplo de placa de hormigón decorada:

placa de  hormigón  decorada

Se ha fabricado con hormigón coloreado en masa.

Sobre las mesas, se ha esparcido irregularmente pigmento en polvo o en lechada antes del vertido del hormigón, generando así efectos de mayor o menor intensidad, y de tonalidades distintas.

También sobre las mesas, se han sujetado unas formas que dejarán unos vacíos. Estos, después de endurecida la placa, se rellenan de mortero cola y se colocan fragmentos de azulejo al estilo Gaudí.